en la quinta aparecio un dia un minúsculo animal. una gatita raquítica con las costillitas marcaditas.
me pareció que tenía que alimentarla, no había dudas... esas costillitas!! asi que primero le di carne. pero después paranoiquié con que si eso no le caería muy pesado para su escueto cuerpecito. pensé que era buena idea darle miga de pan con leche. le di eso. mucho no le gustó. "es obvio que la carne es mucho mejor" me decía sin decir .
esa actitud carnívora me cayó bien. muy bien. y terminé por ir al super y comprarle comidita balanceada. de pollo.
ahora la tenemos en la quinta, durmiendo arriba de la rueda del auto, haciendo llantitos de amor y paseandose con su panza cada vez más regordeta.
le puse elga. no podría tener mejor nombre.
no podría.
acá van dos fotos de amor.
ELGA!